sábado, 1 de agosto de 2009

Adios



Me quede sentado en aquel monumento a la vida. Viento cristalino que ya te vas, pensaba mientras me dolía. Había estado allí muchas veces, pero sabías que está era la última. No te podías dar más la vuelta, ya lo estabas. Acerqué el fuego a aquel cigarro que ya te parecía un extraño. La ausencia de aire no evitaba la combustión de ti, de aquel cigarro. Creíste desaparecer, como si cerraras los ojos, pero ahí estabas en aquel lugar que te vio creer. Cerraste los ojos y me despedí. No lo veo.

martes, 28 de julio de 2009

Solo son horas




















Marcar las horas no piensa el alivio

Estudiar los días no mejora el color
versión natural de nuestro sendero
Aunque se nos cierren las sombras
Parecen historias sin vuelta
Y son cuentos con algo de real
Partidos en sumisión

Actitudes pasajeras enseñan el comienzo
Primeras sensaciones obligan a reconocer
Sobre el crecer que mengua el conocimiento
Al creer en tiempos que nacidos ya no son

Quien esta presente en un pasado que nos permite
Marcar ya esas horas

martes, 14 de julio de 2009

Moldear



Nos moldeamos, participamos, atamos

Ahora lo escondemos en profundos bolsillos con ardor
Mentir es lo que tiene, nos lleva la corriente
Escondes, palpas, quemas las heridas sin querer arder
Y con tal solo un verso puedes encoger el alma de alguien que te quiso ver
Es tarde para entenderlo, estoy en una isla desierta
Sin sonido y cansado de esperar
Despertar, para luego tambalear, las nuevas palabras que ya no son verdad
Un arte nuevo de naufragar
No quedan temas que enlazar y se convierten en tristes y tersas
Palabras de aire, sonrisas vacías, gritos sin eco, afonía
Hoy me puedes ya oír y yo no te quiero decir
Fueron tiempos sinceros y ya no te engañan más que a ti
Confundidas, condenadas por una duda circular, circular

Circulamos empapados de sentido
Creciendo en brillante camino
Lo que ahora pretendes
Ofendes

miércoles, 21 de marzo de 2007

Un rincón donde empezar

Hoy escribo en la tierra
lugar de citas y leyendas
para hablar ya no me queda
han cogido ya las riendas.

Y si al horizonte hay que mirar
desde esta tierra lo quiero observar.

Mis palabras no son altas
pero guardan las arras
que nos llevan a partir
que nos traen hasta aqui.

La fuerza de las palabras
nunca se dejaron ir
la fuerza de los recuerdos
de tu lluvioso jardín.

En el silencio más sembrado
en el olvido de un senil
ya solo tengo las caricias
que el mar me brindó allí.